La ilusión

Cada vez que te veo caminar erguido,

importante. La tímida

sonrisa que se asoma.

Los ojos cálidos y bonachones.

La seguridad al dar cada paso.

Las manos que caen

dulcemente

al costado de tu cuerpo.

Yo, te observo desde mi pequeña ventana,

cada vez a las diez.

Pero tú,

tu ni siquiera me ves.

Cada vez que te veo

el corazón se me acelera, inerte

el resto del cuerpo.

Incapaz de pronunciar palabra.

Mi vida es el breve instante en que veo

tú andar sereno.

No me quejo.

La vida es un devenir

de momentos

y mi momento más añorado

es cada vez que te veo.

Ojala no te conozca.

Ojala no logre llegar al encuentro.

Es tan divino

y simple

cada vez que te veo.

 

About The Author